Fallas del Pirineo

¡Vive la noche de San Juan más impresionante!

Uno de mis meses favoritos para viajar es junio. Aparte de que apenas hay masificación, me da la sensación de que la gente está más alegre, con más ganas de vivir, de celebrar y de agradecer a la vida. Y he llegado a la conclusión de que uno de los motivos principales es que los días son más largos. El sol nos da su energía, su calor y su luz para contemplar la belleza de nuestro planeta en todo su esplendor.

Y es que las creencias del poder del sol, así como las costumbres de honrarlo son de origen milenario. En muchos lugares del mundo y de España en concreto, se sigue festejando el solsticio de verano de una manera más o menos pagana con diversos rituales de adoración al sol, con la intención de animarle a no perder su fuerza y de pedirle protección o ayuda.

Estas tradiciones ancestrales siguen muy vivas en las Fallas del Pirineo o también llamadas las Fiestas del Fuego donde, diversos pueblos de Aragón y Cataluña dan la bienvenida al verano con el fuego como protagonista central.

Toda la comunidad pirenaica, incluida Andorra y Francia (además de España), pusieron en valor lo que les unía y les identificaba con respecto a estas Fiestas del Fuego consiguiendo en conjunto ser declaradas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco en el 2015.

Si estás organizando una escapada por los Pirineos en el fin de semana del 21 al 23 de junio te animo a unirte a alguna de las más de 60 localidades implicadas, donde serás testigo de espectáculos únicos en la noche de San Juan.

La falla es el elemento común de todas las fiestas. Se trata de una especie de antorcha que fabrica cada participante y que normalmente prenden desde las cumbres de las montañas y descienden con ellas hasta sus pueblos, formando una serpiente de fuego que ilumina la noche.

Todas suelen acabar en una hoguera comunitaria, alrededor de la cual se baila, se piden deseos y se comparte gastronomía regional.

Texto de Odoo y bloque de imagen
Imagen de Odoo y bloque de texto

Todas tienen su encanto…¿cuál es tu preferida?

Yo me decanto por las fallas de Sahún: Los mayores del pueblo preparan las fallas con varas de avellano y corteza de abedul para los más jóvenes, que con mucho orgullo las voltean sobre sus cabezas, creando espectaculares aros de fuego que iluminan la noche más corta del año y provocando una lluvia de luz y calor que crea un ambiente mágico.

Lo más bonito de esta tradición es que une al Pirineo, a sus pueblos y a sus familias y que juntas han traído hasta nuestros días estas ceremonias tan originales para celebrar el solsticio de verano.

Enriquece tus viajes y vive experiencias únicas de la mano de Mi tiempo en tu maleta.

Fotografías: Fallas del Pirineo y especial agradecimiento a Huesca la Magia