_                                     Canto a la vida

La berrea del ciervo: un plan de otoño que no olvidarás

Acabo de volver de un maravilloso viaje por Canadá, país con un respeto por la naturaleza que me ha dejado asombrada. Ha sido la primera vez que veo alces de cerca y os aseguro que son realmente preciosos.

Tuve muchas sensaciones mientras los tenía literalmente cara a cara: de paz, de belleza, de admiración pero también de incredulidad… No me entra en la cabeza  que a alguien le pueda proporcionar alguna satisfacción matar a un animal. Reconozco que la caza es una de las tradiciones o costumbres que no me gustan y se me ocurrió que este post se lo dedicaría a los ciervos  y que con él pondría mi granito de arena para que entre todos vayamos evolucionando y disfrutando de otra forma de este bello animal.

Ya…ya sé que en España no hay alces, pero justo ahora que se acaba el verano, todos los ciervos entran en celo y es un espectáculo ver cómo cada macho adulto intenta conquistar a las hembras, enfrentándose a sus rivales y demostrando que él es el mejor para perpetuar la especie. Es lo que se conoce como la berrea y tenemos la suerte de poder vivirla en muchos puntos de nuestro país.

Ahora que acabo de recibir una masterclass de este ritual de amor y que he sido testigo de esta experiencia que te deja sin palabras, os quiero animar a descubrirlo: Es realmente sorprendente cómo el reloj biológico de los machos, que durante el resto del año viven solos y separados de las hembras, se pone en funcionamiento siempre en la misma época, desde mediados de septiembre hasta mediados de octubre, variando un poco en función de las lluvias o la bajada de temperaturas.

Un sonido profundo, ronco, gutural, inunda el bosque. ¡Es la berrea! No es muy romántico que digamos, pero no es a mí a quien le tiene que gustar…Es un sonido con el que el macho pretende atraer a cuantas más hembras mejor, exhibir su potencia y virilidad y para mostrar su superioridad hacia otros posibles machos que las intenten también cortejar. La mejor hora para escucharlo es al amanecer o al atardecer.

Será una suerte ver (normalmente a través de prismáticos) cómo berrea, cómo pone a punto sus cuernas rozándose contra las cortezas de los árboles y el suelo o presenciar una lucha entre los más potentes, uno contra otro, chocando sus cornamentas con todas sus fuerzas hasta que uno se dé por vencido. Es un duelo sano, que no suele conllevar más heridas que las del honor del perdedor, que tendrá que esperar otro año para garantizar su descendencia.

Odoo - Prueba 1 de tres columnas
Odoo - Prueba 2 a tres columnas
Odoo - Prueba 3 a tres columnas

 

La berrea hay que disfrutarla desde la distancia, respetando el espacio donde sucede, la flora y la fauna que lo rodea, agudizando el oído y en grupos reducidos y silenciosos si queremos que sea una experiencia única. Recordemos que aquí los protagonistas son ellos y que la paciencia tiene su recompensa.

Así que ya sabéis, disfrutad del comienzo del otoño con estos sonidos que la naturaleza nos regala si sabemos formar parte de ella. Hay multitud de actividades (ofrecidas por empresas especializadas o centros de visitantes) como talleres de rastros y huellas, de fotografía, rutas a caballo o en 4x4 que, encabezadas por guías expertos, os llevarán a las mejores zonas de observación con todo el material óptico necesario.

Aprovechad también para respirar aire puro, para dejaros envolver por los colores del otoño, para sorprenderos y emocionaros con la vida salvaje y para visitar estos bosques y parques naturales tan maravillosos como, por ejemplo, el de Gorbeia (País Vasco), Monfragüe (Extremadura), Cabañeros (Castilla la Mancha) o la Sierra de Segura, Cazorla y las Villas (Andalucía) donde tiene lugar la berrea.


Y tú, ¡cuéntame! ¿conocías lo que es la berrea? ¿La has visto o escuchado? ¿Dónde? Espero tus respuestas y comentarios.